Hoy será una noche fantástica. Lorena y sus compañeras de “4to. Bachiller” festejarán hasta altas horas de la madrugada el fin del año lectivo. Luego de varias discusiones, decidieron llevar a cabo este gran acontecimiento sin precedentes en “Sigilo”, un lugar horrendo cerca de las inmediaciones de Floresta, que cuenta con karaoke, pizza libre, show de travestis y obviamente “pista de baile”
Que necesidad!?
Pudieron haber elegido cualquier otra manera de recordar este momento, pero no, se deberán enfrentar a las mas despiadadas formas de “pasarla bien”.
Lorena ha estado preparando por semanas su vestuario para esa noche maravillosa en la cual no podría pasar desapercibida.
Carlos iba a estar allí también. Este ser, no es mas que un petizo retacón condenado al fracaso de por vida. Cliente habitual del “cyber” de la cuadra, gasta lo poco que tiene subiendo fotos en “Sexy o No”, donde el jurado no son mas que miles de negras y viejas solteronas dispuestas a cualquier cosa por conseguir el amor de esta clase de orco.
A la salida de “la escuela”, todas estas adolescentes desenfrenadas se tomarán el 132 que las dejará en Plaza Miserere en donde TODAS y cada una de ellas comprarán una vedetina rosa con la cara del “Potro Rodrigo”. Además de eso, estarán de estreno, y eso siempre trae buena suerte (dicen sus tías).
Cerca de de las 22:15, están todos citados en la “ESSO” de Rivadavia al 11500; y una vez que así lo consideren partirán donde, para la gran mayoría, tendrá comienzo el principio del fin de sus vidas.
En la puerta de “Sigilo”, con su entrada anticipada de $10.00 en mano, irán ingresando uno a uno mientras la seguridad del lugar (tres gorilas viejos con remeras de "Fernet Capri") controlan su (por ahora) buen comportamiento.
Las pizzas, cervezas tibias en jarra y varios cartones de vino con sabor a mandarina, están servidos en esas típicas mesas “caballete” esperando que este cardumen de pirañas acaben con ellos en fracción de minutos.
Una vez terminada la cena, y con el toque final del “shampán” con helado de limon “La Montevideana”, se comienza a escuchar de fondo a Gloria Gaynor y su “I Will Survive”. De repente y como por arte de magia, un ser con casi 2 metros, 102 kilos y peluca violeta, se abre paso en el escenario dando comienzo a un show humorístico de muy mal gusto y un triste karaoke.
El nivel de alcohol a esta altura es importante. Muchos de ellos han debido “colgar los guantes” y volver en un estado lamentable. Con suerte, compañeros del “turno tarde” no les pegarán tanto al robarles lo poco que les queda camino a sus hogares. Sin embargo, aquellos que se midieron un poco mas (no mucho), bailarán frenéticamente toda la noche tratando de olvidar sus penas y la vida que los agobia.
Lorena y Carlos terminarán juntos tomados de la mano, comenzando una vida en donde sus futuros 8 hijos serán motivo mas que suficiente para que ella termine alcohólica y el cumpliendo cadena perpetua.
Saludos
Hercules Gomes
Music
martes, 24 de julio de 2007
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1 comentario:
Deptus!!! No te tenía en tu faceta de escritor...
Esta publicación, junto a las dos anteriores, tienen 2 cosas en común; en primer lugar, una tonalidad tragicómica, surrealista (una redacción bien lograda!); y también las une un espirítu (muy) soberbio, del tipo "esa mersada no tiene nada que ver conmigo, que asco!!!". Eso es lo que no comparto.
Saludos!
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